¿De dónde sale la madera del cuerpo?
De recortes y descartes de talleres que trabajan con madera certificada FSC. Son fragmentos que conservan veta y densidad, pero que por tamaño no servían para otros usos. Se tornen uno a uno, se lijan y se pulen a mano. No hay barnices sintéticos ni piezas de plástico en el conjunto.
¿Qué se reemplaza cuando el trazo se apaga?
Solo la pieza de grafito. El cuerpo de madera permanece y gana carácter con los años: se pule con el uso, cambia de tono y se adapta a la mano. Esa separación entre soporte duradero y consumible mínimo es la razón por la que un mismo objeto acompaña durante mucho tiempo.
¿Cómo se mantiene en buen estado?
Basta con limpiar la superficie con un paño seco y evitar dejarlo sumergido en agua. Si la madera se ve opaca, un poco de aceite de linaza y un trapo recuperan el brillo mate. La mina se extrae y se inserta con la misma presión de siempre, sin herramientas.
¿Qué pasa al final de su vida útil?
La madera sin tratar se puede compostar o devolver al taller para reintegrarla al ciclo. El grafito se separa y se gestiona como residuo mineral. No hay adhesivos sintéticos ni mezclas que impidan separar los materiales, así que el objeto no se convierte en basura mezclada.